Nueve Voces Sobre Nueve Territorios — compilación, Aurum Roma, año de Nuestro Señor de 1890
Contexto histórico
1890. Décimo año canónico de la Era del Estancamiento. El Pontífice Lumen I, dos años en el trono, encargó al Compilator Aurum — recién celebrado por su Crónica de las Cinco Eras — un segundo manuscrito complementario: ya no la historia, sino la geografía. Ya no el tiempo, sino el espacio. Ya no lo que pasó, sino lo que existe, ahora, sobre cada palmo de continente que la Orden gobierna, vigila, tolera o combate.
El motivo canónico declarado está en un párrafo introductorio del propio decreto pontificio, en latín eclesial: "que el lector de este continente, encerrado en su propio bloque, conozca por siete vías lo que ocurre en los otros ocho; que el cardenal de Aurum Roma no olvide al pastor del Limes Orientalis; que el capitán de Velinia entienda al boyardo de Vykhradia; que el obrero de Manchaster oiga al pactuario de Karzhar aunque sea solo en declaración bajo exorcismo. Que se conozca lo que se gobierna, y que se conozca también lo que no se consigue gobernar."
En su forma final, el Atlas cubre nueve regiones políticas y geográficas que dividen a los trescientos millones de habitantes de Cross. Cada región recibe su propio narrador canónico, elegido por el Compilator Aurum en consulta con la Curia — en todos los casos menos uno.