El Infierno no tiene bandera. Tiene siete objetos que no combinan entre sí — y la incompatibilidad no es cuestión de estilo: es el estado político del Infierno vuelto visible.
Ninguno de los siete está hecho del mismo material que otro. Ninguno se porta igual que otro. Tres de ellos ni siquiera se izan.
Un ejército bajo los siete no consigue formar. No es una figura retórica.
El resto de esta entrada es Plus
El almanaque sigue gratis y completo. El texto largo — con las contradicciones y lo que la Curia prefiere no explicar — se abre con la suscripción.
La riqueza en texto vive en la enciclopedia. Aquí se viene a verificar.
Ir al almanaque →